1.
Análisis de la información
2. Análisis de la solvencia del emisor
3. Análisis de la rentabilidad del emisor
4. Análisis de la liquidez del bono
5. Análisis de la liquidez del activo subyacente
6. Análisis del contrato de emisión
7. Clasificación final.
1. Análisis de la información
El
proceso de análisis comienza por verificar si el emisor presenta
información representativa y válida. Se trata de determinar, a
juicio de Class & Asociados S.A. Clasificadora de Riesgo,
si los estados financieros y otros antecedentes complementarios,
son suficientes para inferir razonablemente la situación financiera
de la empresa y evaluar el riesgo asociado a sus títulos de oferta
pública.
Como
criterio general, se considera que la información de un emisor
no es válida y representativa, si contiene antecedentes falsos
que pueden inducir a conclusiones erróneas respecto de una clasificación.
Tampoco
la es, si la sociedad hubiere experimentado cambios significativos
en su giro, en los procesos productivos, en la composición de
sus activos, o se hubiesen producido otras circunstancias que,
habiendo afectado la rentabilidad, son probables que no se repitan,
y sus estados financieros no pueden ser uniformados para incorporar
los efectos correspondientes.
En
caso de fusiones, por ejemplo, se entiende que existe información
válida y representativa, si la relativa a las sociedades objeto
de la fusión tiene las características señaladas. Cuando se trate
de la división de una compañía, la información de la sociedad
dividida se entiende válida y representativa para clasificar los
títulos de las sociedades producto de la división, sólo si tiene
dichas características y fuese razonablemente separable para los
años considerados.
2. Análisis de la solvencia del emisor
Esta etapa del análisis tiene por objeto estudiar la solvencia
de la empresa, es decir, su capacidad para hacer frente a sus
compromisos. El proceso en cuestión considera una diversidad de
elementos cuantitativos y cualitativos que, en conjunto, llevan
a establecer una calificación.
Los factores que en general se analizan son:
a) Riesgo de la industria y/o del sector económico en que está
inserta la empresa;
b) Características de administración y de la propiedad;
c) Situación financiera;
d) Posición relativa en la industria;
e) Perspectivas y proyecciones
a) El riesgo de la industria
El riesgo de una industria corresponde a la variabilidad de
la rentabilidad o de los retornos que perciben cada uno de los
participantes o competidores dentro de ella, debido al efecto
que genera un cambio en alguno de los factores que son relevantes
y críticos para su evolución.
Para su evaluación se analizan en detalle los diversos factores
y elementos propios de la o las industrias en las que se desenvuelve
la actividad de la empresa y que tienen incidencia sobre los
resultados. Mientras más estable sea la rentabilidad de una
industria ante cambios en las variables relevantes de su entorno,
más predecibles serán sus resultados y, por consiguiente, menor
será el riesgo asociado.
Para los efectos de determinar el grado de riesgo de una industria,
se consideran los siguientes factores: barreras de entrada,
barreras de salida, rivalidad entre competidores, poder de los
consumidores, y sensibilidad de la industria.
b) Administración y propiedad
Se evalúan los administradores con relación a su influencia
en la gestión y la solvencia de la empresa. Se postula que,
en general, mientras más coherente sea la forma de administrar,
mayor la capacidad de pago del emisor. De la misma manera se
analiza el esquema de propiedad y las características de los
propietarios, cuyo compromiso con el fortalecimiento de la empresa
es esencial para su estabilidad en el largo plazo.
De esta manera, la administración del emisor es evaluada en
los aspectos siguientes: características de los principales
ejecutivos, políticas de organización, políticas de planificación
e inversión, control interno de las áreas críticas de la empresa,
determinación de los centros de decisión, y sistemas de comunicación
interno.
Por otro lado, entre los aspectos que se toman en consideración
en el análisis de las características de los propietarios, están
entre otros: dispersión de la propiedad, influencia en la toma
de decisiones, transacciones con accionistas o empresas relacionadas,
información general sobre los miembros del directorio.
c) Situación financiera
Se estudia la capacidad de los activos para generar recursos
que le permitan hacer frente a sus compromisos financieros,
así como también, diversos elementos o indicadores adicionales,
con el objeto de pronosticar la generación de flujos en los
siguientes doce meses y/o durante el período de vida del instrumento
bajo análisis.
Comprende el análisis de la capacidad de generación de los activos
y en particular su estabilidad; de la estructura y características
de sus pasivos, específicamente, de sus gastos financieros;
y el de otros indicadores de la posición financiera de la empresa.
Ello considera básicamente los siguientes aspectos:
- Cobertura
de intereses: cuociente entre el flujo de utilidades
que se espera generen los activos del emisor y los gastos
financieros, ambos estimados para el período de los próximos
doce meses.
- Estabilidad
de la rentabilidad de activos: coeficiente de variación
de la rentabilidad histórica medida con relación a los activos
y su tendencia.
- Indicadores
adicionales de la situación financiera: calce de plazos,
liquidez, rentabilidad, calce de flujos, endeudamiento,
calce de monedas, contratos a futuro, incidencia de resultados
extraordinarios, contingencias y compromisos, acceso al
crédito.
d) Posición de la empresa en su industria
El riesgo de una empresa está fuertemente influido por sus fortalezas
y debilidades internas, que condicionan su capacidad para crear
y alcanzar una posición competitiva sostenible en el tiempo.
En este sentido, su posición competitiva depende en buena medida
de las ventajas y desventajas que posea, en comparación con
su competencia.
Para los efectos de facilitar la evaluación, los factores que
se consideran claves se agrupan en las siguientes áreas críticas
de resultados: gestión, comercialización, producción, y finanzas.
La clasificación de la posición de la empresa requiere de la
adecuada ponderación de factores esencialmente cualitativos,
y por consiguiente, la calificación puede responder a una situación
equilibrada en cada una de las áreas, pero también a situaciones
extremas en alguno de los factores en cuestión.
e) Perspectivas y proyecciones
Se estima la posición de la empresa en el mediano plazo. Se
trata de especificar amenazas y oportunidades, así como establecer
fortalezas y debilidades para, sobre la base de todas ellas
y de las características de la industria, proyectar la generación
de flujos en el escenario que se considere como más probable
y determinar su sensibilidad ante escenarios posibles, pero
con menor probabilidad de ocurrencia.
El análisis de las perspectivas comprende básicamente:
- La
descripción del entorno de la empresa y la determinación de
las principales variables que pueden afectarla.
- Las
proyecciones de la capacidad de generación de flujos y capacidad
de pago.
- El
análisis de sensibilidad que considera el efecto de distintos
eventos desfavorables para el emisor.
Class & Asociados S.A. Clasificadora de Riesgo analiza
el posible comportamiento futuro de la empresa, proyectando
flujos y gastos financieros para un período de hasta cinco años.
En general, se consideran poco confiables las proyecciones a
plazos superiores.
La proyección se realiza para el escenario sea de mayor probabilidad
de ocurrencia, efectuando una sensibilidad al mismo en función
a posibles cambios en diversas variables proyectadas.
La clasificación de solvencia corresponde, en esencia, a una
ponderación subjetiva de los factores arriba señalados y, en
consecuencia, no es posible establecer un criterio general único
que permita ponderarlos para llegar a una cierta clasificación.
Como norma general, sin embargo, puede señalarse que, para acceder
a una cierta categoría, a mayor riesgo industria se exige una
mayor fortaleza financiera. Asimismo, problemas de administración
o de propiedad, o una posición más débil en la industria en
la que la empresa desenvuelve su quehacer, llevan aparejadas
categorías de clasificación de mayor riesgo.
3. Análisis de la rentabilidad del emisor
El análisis comprende el estudio relativo a la estabilidad de
los resultados anuales del emisor. En lo específico, se determina
la varianza de la rentabilidad operacional sobre activos operacionales,
así como el comportamiento histórico de los resultados operativos
medidos sobre los activos totales y la rentabilidad patrimonial.
La conjunción de estos elementos, permite emitir una opinión acerca
de la predictibilidad de los resultados del emisor. Se considera
positivo que la volatilidad de los resultados haya sido baja y
que los resultados futuros sean altamente predecibles.
4. Análisis de la liquidez del bono
El análisis de la liquidez del bono considera la presencia bursátil,
la rotación o montos transados y la profundidad de los mercados
en los que se transa.
Sobre la base de la información dada por los elementos anteriores, Class & Asociados S.A. Clasificadora de Riesgo determinará
si la liquidez del bono o acción es adecuada o si existe riesgo
de pérdida por iliquidez.
5. Análisis de la liquidez del activo subyacente
El análisis de la liquidez del activo subyacente se efectuará
en función de las características mismas de éste. En general se
pueden establecer los siguientes elementos a considerar: comportamiento,
presencia bursátil, rotación, profundidad de la negociación, valor
de realización inmediata, perdida de valor del activo ante hechos
o fenómenos endógenos o exógenos, entre otros.
Sobre la base de la información considerada, se determinará si
la liquidez del activo subyacente es adecuada, así como el grado
de riesgo implícito que pueda generar una pérdida por causar un
nivel de iliquidez por encima de lo esperado.
En el caso en que la cobertura sea de responsabilidad de un tercero,
sobre la base de la información proporcionada por el emisor, y
de la que sea requerida por la Clasificadora, se analizará la
capacidad de pago ocasionada por el rendimiento o mecanismo de
cobertura, emitiéndose, de ser el caso, una opinión sobre ello.
6. Contrato de emisión
En esta etapa del proceso de clasificación de riesgo, utilizada
para el caso de bonos, comienza el análisis de las características
propias de la emisión o instrumento, es decir, del contrato de
emisión. Para estos efectos, se evalúan por un lado los resguardos
del instrumento y por otro las garantías.
Resguardos
Se entiende por resguardos del instrumento aquellas cláusulas
del contrato de emisión, en las que el emisor se compromete a
mantener algunos de sus indicadores financieros dentro de ciertos
márgenes, o someter sus operaciones a ciertas restricciones, o
también a cumplir determinadas condiciones en su negocio, tendientes
a evitar efectos negativos para los tenedores de los títulos.
Con excepción de las cláusulas relacionadas con la obligatoriedad
de entregar información y, a los casos en que la sociedad emisora
sufra una transformación, estableciéndose que la entidad resultante
se hagan solidariamente responsable con los compromisos de la
emisión, Class & Asociados S.A. Clasificadora de Riesgo no impone la existencia de resguardos como requisito indispensable.
Considerando
las características de la emisión de un instrumento financiero
estructurado, se analiza ampliamente las condiciones del mecanismo
de cobertura utilizado y su capacidad de satisfacer las obligaciones
estipuladas en el Contrato de emisión. Se establecen los límites
máximos y mínimos en que puede fluctuar el rendimiento establecido,
y su influencia en la situación futura del emisor.
Garantías
del instrumento
Las garantías de un instrumento son todas las precauciones,
reales y/o personales, que se estipulan en el contrato de emisión
y que tiene por objeto proteger el pago de las obligaciones del
instrumento.
La
emisión de un instrumento de deuda puede contar con garantías
como una segunda fuente de pago, a la que los tenedores están
en condiciones de acceder en la eventualidad que el emisor tenga
dificultades para hacer frente a la obligación. Cuando los instrumentos
cuenten con garantías calificadas como suficientes, la emisión
puede acceder a una mejor clasificación. Para calificar las garantías
como suficientes, deben asegurar el pago total del capital e intereses
de la emisión dentro de los plazos pactados.
Para
el caso contemplado en estos procedimientos se determinará si
toda la información proporcionada o por proporcionar a los inversionistas
define los riesgos involucrados y existentes. Asimismo, se debe
confirmar fehacientemente la modalidad del cálculo del rendimiento
según lo establecido en el contrato de emisión, incluyendo la
definición del factor de apalancamiento, si ello fuese aplicable.
7. Clasificación final
Una
vez obtenida la clasificación de la capacidad de pago del emisor
y evaluados los resguardos y las garantías de la emisión, así
como las características de liquidez del subyacente, o del riesgo
existente relativo a la capacidad de pago del tercero responsable
de la cobertura, si ese fuese el caso, la determinación de la
clasificación final del instrumento, comprende una ponderación
de estos elementos.
El
criterio que utiliza Class & Asociados S.A. Clasificadora
de Riesgo, es que la base de la clasificación del instrumento
está dada por la clasificación de solvencia del emisor. En consecuencia,
sólo en casos excepcionales las garantías y resguardos producen
cambios no marginales en la clasificación de la capacidad de pago.
En
otras palabras, si los resguardos de un instrumento se consideran
inadecuados o fueren considerados insuficientes, la clasificación
final puede ser inferior a la de solvencia y, sólo en casos extremos,
como por ejemplo, cuando la garantía es independiente del emisor,
la clasificación final podrá apartarse sensiblemente de la clasificación
de la capacidad de pago de éste.
Finalmente,
en caso de requerirse se emitirá una opinión dual, es decir, se
designará una categoría de riesgo para la capacidad de pago del
emisor, siendo para ello de aplicación la Simbología aplicable
a bonos; y se asignará una categoría de riesgo según sea aplicable,
a la liquidez futura del activo subyacente, o a la capacidad de
pago del responsable de la cobertura.